martes, 17 de febrero de 2015

La “idea” del Colegio, flotó en el vaporcito…

Tenía que ser así, el viejo vaporcito, en franca competencia – era un poco más veloz-, con la barca sirvió a la comunicación de la gente. No había más remedio que comentar  “lo picado que está el río” o “cuanto íbamos a esperar al colectivo del Chaco, para viajar a Resistencia”. Fue en uno de esos viajes cuando el doctor Ulises Álvarez Hayes le dijo al doctor José  A. Rivellini (ambos abogados) de las posibilidades de crear una Escuela Nocturna de Enseñanza Media para adultos, en Corrientes. Un docente se integró luego en el dialogo – don Marcelo Alegre-, la idea creció, hasta los niveles del Centro de Profesores, y de allí, a la inscripción de alumnos y profesores, hubo otro paso. Y el lugar de registro fue la redacción de un diario, que tenía domicilio en Corrientes, por la calle Belgrano (La Provincia).
Esos fueron los primeros cien alumnos de esa escuela, que soñaron aquellos dos abogados viajeros del río, compartiendo las duras butacas de embarcación uniendo varias veces en el día las costas provincianas. Desde la idea de la segunda década del 50, hasta la fecha, hubo domicilios alternados y es probable que, alguna vez, una antigua promesa del gobierno, haga el edificio propio de un Colegio Nocturno, que sirva  a la gente grande, que trabaja, y sólo dispone los espacios de la noche para estudiar.

Fuente: Diario El Litoral 26/08/1981

1 comentario:

Unknown dijo...

Muy bueno e interesante lo publicado.